Las API son la base de las aplicaciones modernas. Al permitir que sistemas dispares trabajen conjuntamente, las API pueden acelerar el tiempo de comercialización y ofrecer mejores experiencias a los usuarios aprovechando vastos ecosistemas de terceros. La otra cara de la moneda es que el uso vertiginoso de API ha descentralizado la arquitectura y ha introducido riesgos desconocidos. Esto hace que proteger las aplicaciones y las API sea aún más difícil, lo que a su vez las hace muy atractivas para los atacantes. A medida que las organizaciones siguen modernizando su cartera de aplicaciones e innovando en la nueva economía digital, se prevé que el número de API alcance los mil millones en 2031.
Alta eficacia de la seguridad que mitiga el riesgo de vulnerabilidades y abusos.
Visibilidad y control para todas las arquitecturas, las nubes y el borde.
Descubrimiento dinámico y detección de anomalías que protegen automáticamente los puntos de conexión.
La proliferación de API en un tejido en constante expansión de puntos de conexión e integraciones hace que para los equipos de seguridad sea poco práctico identificar y proteger la lógica empresarial crítica utilizando métodos manuales. Las API están cada vez más distribuidas en infraestructuras heterogéneas, fuera del ámbito de los controles de seguridad centralizados. Además, dado que los equipos de desarrollo de aplicaciones se mueven rápidamente para innovar, las llamadas a las API pueden acabar ocultas en lo más profundo de la lógica empresarial, lo que dificulta su identificación.
Con esta velocidad, la seguridad suele quedar relegada. A veces simplemente se pasa por alto en el diseño de las propias API. Otras, sí se tiene en cuenta, pero las políticas se desconfiguran debido a la complejidad de mantener las implementaciones de aplicaciones que abarcan múltiples nubes y arquitecturas.
Dado que las API están diseñadas para el intercambio de datos entre equipos, muchas de ellas representan una ruta directa a los datos sensibles, a menudo sin los mismos controles de riesgo que la validación de entradas en los formularios web dirigidos al usuario. Sin embargo, estos puntos de conexión están sujetos a los mismos ataques que afectan a las aplicaciones web, es decir, exploits y abusos que conducen a la violación de la privacidad de los datos y al fraude.
Los puntos de conexión de las API no solo deben ser evaluados con los mismos controles de riesgo que las aplicaciones web, sino que se deben tener más cosas en cuenta para mitigar el riesgo involuntario de las API y las integraciones de terceros.
Los incidentes de seguridad de las API han sido la causa de algunas de las filtraciones de datos de mayor repercusión, ya que las API son susceptibles de sufrir muchos de los mismos ataques que tienen como objetivo las aplicaciones web, incluyendo los exploits de vulnerabilidades, el abuso de bots y la automatización maliciosa:
Las aplicaciones han evolucionado hacia un modelo cada vez más distribuido y descentralizado en el que las API sirven de interconexión. Las aplicaciones móviles y las integraciones de terceros que aumentan el valor del negocio se han convertido en una apuesta para competir con éxito en un mundo en línea. La investigación de F5 Labs muestra que el número de incidentes de seguridad de las API crece cada año y, a pesar del uso generalizado de las API, las ramificaciones de la superficie de ataque de las arquitecturas que dan prioridad a las API todavía no se comprenden ampliamente.
El riesgo aumenta cuando las API se distribuyen ampliamente sin una estrategia de gobernanza holística. Este riesgo se ve agravado por un proceso continuo del ciclo de vida de las aplicaciones en el que estas y las API cambian constantemente con el tiempo.
La variedad de interfaces y la potencial exposición al riesgo significa que los equipos de seguridad deben proteger la puerta principal, así como todas las ventanas que representan los bloques de construcción de las aplicaciones modernas.
Los avances en el aprendizaje automático hacen posible descubrir dinámicamente los puntos de conexión de las API y mapear automáticamente sus interdependencias, proporcionando una forma práctica de analizar los patrones de comunicación de las API a lo largo del tiempo e identificar las API en la sombra o no documentadas que aumentan el riesgo.
Además, la supervisión y el análisis continuos de los puntos de conexión permiten construir líneas de base de seguridad de forma autónoma, lo que permite detectar y mitigar en tiempo real las amenazas y los comportamientos anómalos sin necesidad de supervisión manual.
Esta protección continua y automatizada da lugar a políticas altamente calibradas que pueden aplicarse de forma coherente en todas las arquitecturas para todas las API, lo que mitiga los exploits, disuade a los bots y los abusos que conducen al fraude, y aplica el esquema y el control de acceso.
Las empresas necesitan modernizar sus aplicaciones heredadas y, al mismo tiempo, desarrollar nuevas experiencias de usuario aprovechando las arquitecturas modernas y las integraciones de terceros. Una estrategia de gobernanza holística que proteja las API desde el núcleo hasta la nube y el borde apoya la transformación digital al tiempo que reduce los riesgos conocidos y desconocidos.
Detecte los puntos de conexión de las API en todo el ecosistema de aplicaciones de la empresa. |
Identifique comportamientos sospechosos mediante el aprendizaje automático. |
Cree y aplique un modelo de seguridad positivo a partir de las especificaciones de OpenAPI.
Adopte con seguridad la innovación de las FinTech mientras mitiga los riesgos no deseados.
Intégrese en marcos de desarrollo y ecosistemas de seguridad.
Cree gráficos de relación de las API y evalúe los parámetros de los puntos de conexión.
La seguridad de F5 se ejecuta en el factor de forma que mejor se adapte a sus arquitecturas de aplicaciones y a sus requisitos de control operativo: desde soluciones autogestionadas que proporcionan un control detallado en el centro de datos y en la nube privada/pública, hasta una plataforma en la nube como servicio que reduce la complejidad con una seguridad integrada y fácil de operar, pasando por servicios gestionados que amplían sus equipos de seguridad y contra el fraude con una supervisión SOC ininterrumpida.
Las soluciones de F5 protegen las API en toda la cartera de productos de la empresa con una seguridad eficaz y coherente que mitiga los exploits de vulnerabilidad, los bots y los abusos, así como el riesgo de las integraciones de terceros en todas las nubes y arquitecturas.
Al descubrir y proteger continuamente las API con una política de seguridad consistente, las organizaciones pueden infundir un modelo positivo de seguridad para las API que mejora la gestión de los riesgos al tiempo que respalda la innovación digital.
Para obtener más información, póngase en contacto con su representante de F5 o visite F5.
Demostración interactiva
Vea cómo funciona nuestra solución API Security con los simuladores de F5.
Contáctenos
Hable con un experto sobre los detalles técnicos y comience una prueba.