¿Qué es un firewall de aplicaciones?
Un firewall de aplicaciones es un tipo de firewall que controla el tráfico hacia, desde o generado por una aplicación o servicio.
Los firewalls de aplicaciones, o firewalls de capa de aplicación, utilizan una serie de políticas configuradas para determinar si se deben bloquear o permitir las comunicaciones hacia o desde una aplicación.
Los firewalls tradicionales controlan el flujo de datos hacia y desde la CPU, examinando cada paquete a medida que pasa. Un firewall de aplicaciones va un paso más allá al controlar la ejecución de archivos o código por parte de aplicaciones específicas. De este modo, aunque un intruso consiga acceder a una red o un servidor, no podrá ejecutar código malicioso.
Los firewalls de aplicaciones pueden ser activos o pasivos.
Activos – Los firewalls de aplicaciones activos inspeccionan de forma activa todas las solicitudes entrantes —incluido el mensaje que se intercambia— para detectar vulnerabilidades conocidas, como inyecciones SQL, la manipulación de parámetros y cookies, y secuencias de comandos entre sitios. Solo las solicitudes consideradas «limpias» se transfieren a la aplicación.
Pasivo – Los firewalls de aplicaciones pasivos funcionan de forma similar a un sistema de detección de intrusiones (IDS), ya que también inspeccionan todas las solicitudes entrantes en busca de vulnerabilidades conocidas, pero no las rechazan ni las deniegan activamente si se detecta un posible ataque.
Por lo general, los cortafuegos de aplicaciones pueden actualizarse de forma remota, lo que les permite proteger frente a vulnerabilidades recién descubiertas. Suelen estar más actualizados que el código específico de seguridad incluido en las aplicaciones, debido a que los ciclos de desarrollo y pruebas necesarios para incorporar dicho código en ellas son más largos.
Hoy en día, lo más habitual es encontrar cortafuegos de aplicaciones web (WAF) diseñados específicamente para filtrar, supervisar y bloquear el tráfico HTTP/S entrante y saliente de una aplicación web.

