En las arquitecturas de aplicaciones modernas, un plano de control configura las reglas del plano de datos. Además de los planos de control y de datos, la gestión nativa de la nube también funciona mediante un plano de gestión.

Al implementar aplicaciones nativas de la nube, este sistema de gestión es necesario para simplificar la creación y aplicación de políticas de gestión del tráfico y de seguridad en entornos distribuidos. Debido a la falta de visibilidad y a las deficiencias en la gobernanza, los entornos distribuidos amplían la superficie de ataque y aumentan la probabilidad de interrupciones del servicio.

El plano de control se sitúa por encima del plano de datos, como una entidad independiente, y aplica reglas al plano de datos. Originalmente era un motor de políticas para redes de capa 4 y ahora también influye en el tráfico de capa 7 en Kubernetes. Una vez que el plano de datos regula el flujo de datos a través de las aplicaciones y el comportamiento de estas en el ámbito de los pods, el plano de control dirige el plano de datos y supervisa la orquestación y coordinación de contenedores, nodos, pods y clústeres. Los componentes del plano de control toman decisiones globales sobre el clúster (por ejemplo, la programación), al tiempo que detectan los eventos del clúster y responden a ellos.

Para obtener más información sobre lo que puede hacer el plano de control, lea el artículo de The New Stack Datos, control y gestión: tres planos, distintas altitudes.

¿Cómo puede ayudar NGINX?

En este entorno híbrido y en rápida evolución, se necesita una solución de gestión nativa de la nube para conectar, operar y proteger eficazmente una compleja cartera de microservicios y aplicaciones. En NGINX, estamos desarrollando un conjunto de herramientas para garantizar la observabilidad, la fiabilidad, la gobernanza y la seguridad en los tres planos.

Póngase en contacto con nosotros hoy mismo para descubrir cómo podemos ayudarle a ofrecer aplicaciones modernas.