Disponibilidad y la nube

Introducción

«En 2012, el 20 % de las empresas no poseerá ningún activo de TI».1 Aunque la necesidad de hardware no desaparecerá por completo, la propiedad de este está experimentando una transición: la virtualización, las ventajas del coste total de propiedad (TCO), la disposición a permitir que los usuarios utilicen sus equipos personales en las redes corporativas y la llegada de la computación en la nube están impulsando la tendencia a reducir los activos de hardware. Aunque muchos departamentos de TI aún no han aprovechado plenamente todo el potencial de la computación en la nube, cada vez existe una mayor conciencia de que esta puede generar ahorros, incluida una reducción de los gastos de capital. La computación en la nube también permite ofrecer aplicaciones, sistemas y servicios empresariales esenciales en todo el mundo con un alto grado de disponibilidad, lo que favorece una plantilla más productiva.

Existen tres modelos principales de implementación en la nube: público (recursos aprovisionados y disponibles a través de Internet), privado (aprovisionamiento interno de recursos mediante una intranet y virtualización) e híbrido (una combinación de los modelos público y privado). Dentro de estos modelos de implementación, distintos servicios proporcionan infraestructura, plataformas y software. Aunque también existe cierta confusión (y desacuerdo) sobre los parámetros de estos servicios —especialmente dada la continua evolución de la nube—, la mayor parte del sector reconoce tres modelos de prestación de servicios:

Infraestructura como servicio (IaaS): IaaS proporciona infraestructura informática como servicio. En lugar de adquirir hardware y otros componentes de infraestructura, los clientes utilizan algún tipo de virtualización para acceder a recursos externalizados. Dado que el consumo se realiza bajo demanda, los costes reflejan directamente el nivel de uso.

Plataforma como servicio (PaaS): PaaS ofrece plataformas informáticas y de desarrollo (por ejemplo, Microsoft .NET, Java EE y aplicaciones de Google) como servicio, lo que permite a los usuarios implementar y desarrollar aplicaciones sin incurrir en gastos significativos de hardware y software ni dedicar mucho tiempo a su gestión. Dado que la plataforma de implementación es muy específica, como .NET, puede haber limitaciones en cuanto a los tipos de aplicaciones compatibles. Por ejemplo, Google App Engine solo admite aplicaciones escritas en Python, mientras que Heroku permite desarrollar aplicaciones con Ruby on Rails.

Software como servicio (SaaS): al ofrecer aplicaciones como servicio, SaaS proporciona a los clientes aplicaciones preconfiguradas y listas para usar a través de un navegador web estándar. Con SaaS, los clientes pueden evitar instalar y gestionar software en sus propios ordenadores y beneficiarse, además, de actualizaciones de software centralizadas y automáticas, así como de unos costes más bajos. Los clientes no necesitan dedicar recursos valiosos a la implementación ni a la gestión del software.

“La computación en la nube es un modelo informático en el que se proporcionan como servicio recursos escalables de forma dinámica y, a menudo, virtualizados. Los usuarios no necesitan conocer, dominar ni controlar la infraestructura tecnológica de la «nube» que les da soporte. Además, la computación en la nube utiliza un modelo que permite acceder a través de la red, de forma práctica, bajo demanda y siempre que sea necesario, a un conjunto compartido de recursos informáticos configurables (por ejemplo, redes, servidores, almacenamiento, aplicaciones y servicios), que pueden aprovisionarse y liberarse rápidamente con un esfuerzo de gestión mínimo o una interacción mínima con el proveedor de servicios.”

Encuesta sobre la nube de F5 Networks, agosto de 2009

Independientemente del servicio en la nube —IaaS, PaaS o SaaS (o una combinación de ellos)— que elijan los clientes o proveedores de servicios, la disponibilidad de dicho servicio para los usuarios es primordial, especialmente si el contrato incluye acuerdos de nivel de servicio (SLA). Incluso si el ahorro de costes es enorme, ni el usuario ni la empresa obtienen beneficio alguno si una aplicación o un componente de la infraestructura no está disponible o funciona con lentitud.

Previsión para la nube: de parcialmente a mayormente soleado

Durante el último año aproximadamente, la computación en la nube ha pasado rápidamente de ser un modelo de prestación de servicios poco conocido a convertirse en un recurso valioso para los departamentos de TI. Estos departamentos no necesitan contar con un experto en la nube, ya que muchas de las soluciones y los servicios están prediseñados o son similares a los que tradicionalmente se han implementado de forma interna. De hecho, la principal diferencia es que estas soluciones y servicios no se encuentran en las propias instalaciones, sino fuera de la organización, en uno o varios centros de datos externos o en la nube.

A medida que las expectativas generadas en torno a la nube se han traducido en oportunidades de ahorro de costes, eficiencia operativa y agilidad de TI, las organizaciones están evaluando, probando e implantando distintas modalidades de computación en la nube. Al principio, muchos departamentos de TI trasladaron a la nube aplicaciones no críticas y, tras obtener resultados positivos y observar la rápida evolución de la computación en la nube, están empezando a migrar sus aplicaciones esenciales para el negocio. Independientemente del modelo de implantación, se reduce gran parte de la inversión inicial en hardware, software, ancho de banda, licencias y otros recursos, lo que permite a las unidades de negocio y a los departamentos de TI centrarse en los servicios y flujos de trabajo que mejor responden a las necesidades de la empresa.

Entrega de aplicaciones en la nube

Al igual que las empresas, la nube es dinámica por naturaleza; por ello, la integración y el soporte de la computación en la nube deben ser flexibles. En general, las soluciones de F5® se centran en la entrega de aplicaciones. Dado que el objetivo de cualquier implementación en la nube, independientemente del modelo o la ubicación, es entregar aplicaciones de la forma más eficiente, ágil y segura posible, todas las soluciones de F5 pueden integrarse en la infraestructura de la nube y mejorar la entrega de aplicaciones. El plano de control dinámico de la arquitectura de la nube debe ser capaz de interceptar e interpretar los datos, así como de indicar adónde deben dirigirse, y debe contar con la infraestructura necesaria en puntos de control estratégicos para permitir la toma rápida e inteligente de decisiones y garantizar una disponibilidad constante.

Los productos y las soluciones de F5 proporcionan la escalabilidad, extensibilidad, adaptabilidad, capacidad de gestión, seguridad y rendimiento en tiempo real que requiere un plano de control dinámico. Dado que la nube puede estar prácticamente en cualquier lugar, la entrega controlada y contextual de aplicaciones resulta fundamental para garantizar la disponibilidad. Los productos de F5, como BIG-IP® Local Traffic Manager™ (LTM), BIG-IP® Edge Gateway™ y BIG-IP® Global Traffic Manager™ (GTM), ayudan tanto a los clientes como a los proveedores de servicios a crear un entorno de computación en la nube que satisfaga necesidades específicas. Los productos de F5 proporcionan puntos de control estratégicos e inteligentes mediante proxies, políticas y servicios, dentro de una infraestructura de entrega única y modular capaz de gestionar el elevado volumen de tráfico asociado a la computación en la nube. Además, dado que las soluciones de F5 pueden implementarse en una amplia gama de plataformas de hardware, contribuyen a garantizar la disponibilidad.

Lograr la disponibilidad en la nube

Al implementar arquitecturas en la nube, debe tenerse en cuenta su naturaleza bajo demanda, elástica, escalable y personalizable. Es posible que muchos clientes distintos accedan a las mismas aplicaciones de back-end, pero cada uno espera que únicamente su aplicación se entregue correctamente a los usuarios. Para garantizar que varias instancias de una misma aplicación se entreguen de forma escalable, se requiere tanto equilibrio de carga como algún tipo de virtualización de servidores. Como controlador de entrega de aplicaciones (ADC), BIG-IP LTM representa la máxima expresión del equilibrio de carga. BIG-IP LTM puede virtualizar sistemas de back-end e integrarse estrechamente con la red y los servidores de aplicaciones para garantizar la máxima disponibilidad del recurso solicitado. Cada solicitud se analiza mediante diversas métricas y, a continuación, se dirige al mejor servidor disponible. Antes de la implementación, es fundamental saber cómo puede un ADC mejorar la arquitectura de entrega de aplicaciones. Muchas aplicaciones ofrecen un rendimiento excepcional durante la fase de pruebas, pero dejan de funcionar correctamente cuando entran en producción. Al añadir BIG-IP® Local Traffic Manager™ (LTM) Virtual Edition (VE) a su infraestructura de desarrollo, puede crear, probar e implementar su código con mejoras de ADC desde el principio. Al proporcionar una plataforma programable y adaptable, BIG-IP LTM ofrece la escalabilidad necesaria en la nube y la disponibilidad que requiere la aplicación concreta que se entrega desde ella.

La disponibilidad es crucial; sin embargo, si las aplicaciones en la nube no se entregan sin demora, especialmente cuando se transmiten a través de conexiones sensibles a la latencia, los usuarios se sentirán frustrados mientras esperan recursos «disponibles». Mediante la tecnología SSL, F5 BIG-IP® Edge Gateway™ es un controlador de alto rendimiento que ofrece un acceso seguro y acelerado, independientemente del lugar del mundo en el que se encuentre el usuario. Con el módulo de producto BIG-IP® WebAccelerator™ y BIG-IP® WAN Optimization Module™, las aplicaciones web se entregan a velocidades similares a las de una LAN y las transferencias de archivos se realizan con fluidez incluso en líneas de alta latencia. Gracias al uso de caché, compresión adaptativa y deduplicación de datos, el acceso a las aplicaciones y a los recursos necesarios es tan rápido como si los usuarios estuvieran conectados directamente a una LAN. Si se implementan otros dispositivos BIG-IP en toda la infraestructura, los administradores pueden crear túneles seguros y optimizados entre dispositivos BIG-IP, lo que permite disponer al instante de una red troncal privada. Cuando un usuario inicia una conexión segura desde su cliente al BIG-IP y existe un túnel seguro entre dispositivos BIG-IP, se obtiene un cifrado doble con la máxima optimización y alta disponibilidad, todo ello mediante dispositivos BIG-IP.

Otros escenarios de implementación en la nube, como la recuperación ante desastres o los picos estacionales de tráfico web, podrían requerir que se añadiera a la arquitectura un equilibrador de carga global de servidores. BIG-IP GTM, basado en la misma arquitectura TMOS que BIG-IP LTM, utiliza información sobre las aplicaciones, la geolocalización y el estado de la red para dirigir las solicitudes a la infraestructura en la nube que ofrecerá la mejor respuesta. BIG-IP GTM también puede determinar la ubicación geográfica de los usuarios a partir de su dirección IP y dirigirlos a la nube o al centro de datos más cercano, todo ello sin que tengan que intervenir. En situaciones extremas, como una interrupción del servicio en un centro de datos, BIG-IP GTM sabrá de antemano si la ubicación principal de un usuario no está disponible y lo dirigirá automáticamente a la ubicación operativa. BIG-IP GTM proporciona disponibilidad global de las aplicaciones, tanto si elige IaaS como PaaS o SaaS.

Conclusión

La computación en la nube, aunque sigue evolucionando en todas sus modalidades, puede ofrecer a los departamentos de TI una potente alternativa para proporcionar aplicaciones, infraestructuras y plataformas de forma eficiente. A medida que las empresas siguen adoptando la nube como una opción ventajosa para la entrega de aplicaciones, los principios básicos siguen siendo los mismos: escalabilidad, flexibilidad y disponibilidad para lograr una infraestructura más ágil, reducir el tiempo de comercialización, aumentar la productividad de la plantilla, disminuir el coste total de propiedad (TCO) y mejorar la satisfacción de los usuarios. Aunque la computación en la nube, en todas sus variantes, continúa evolucionando, F5 ofrece un conjunto de soluciones flexibles y unificadas para satisfacer las necesidades actuales y futuras de entrega en la nube, y contribuir a que el entorno de computación en la nube sea siempre rápido, seguro y de alta disponibilidad.

Nota al pie

1 Comunicado de prensa: Gartner destaca las principales predicciones para las organizaciones de TI y los usuarios en 2010 y años posteriores

PUBLICADO EL 23 DE MAYO DE 2018