¿Qué es la seguridad de las aplicaciones?
La seguridad de las aplicaciones emplea tecnologías, procesos y procedimientos de gestión de riesgos para protegerlas frente a agentes maliciosos y amenazas desestabilizadoras.
La seguridad de las aplicaciones consiste en implementar medidas y mecanismos de protección para proteger el software frente a una gran variedad de amenazas durante todo el ciclo de vida de la aplicación, como la explotación de vulnerabilidades, los errores de configuración, el uso indebido de la lógica de negocio y el acceso no autorizado. Abarca diversas técnicas, como prácticas de programación segura, evaluaciones de vulnerabilidades y pruebas de seguridad, destinadas a garantizar la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de las aplicaciones y sus datos. También incluye soluciones de seguridad como cortafuegos de aplicaciones web, herramientas de gestión de bots y medidas de mitigación de ataques DDoS.
Por qué es importante la seguridad de las aplicaciones
La seguridad de las aplicaciones evoluciona continuamente para mantenerse al día con las tecnologías emergentes, la evolución del panorama de amenazas y los cambios en las prácticas de desarrollo. Las aplicaciones actuales suelen estar disponibles a través de diversas redes y conectadas a múltiples nubes o entornos perimetrales, lo que aumenta el riesgo al ampliar la superficie de ataque.
Además, la mayoría de las organizaciones utilizan una combinación de arquitecturas de aplicaciones tradicionales y modernas, lo que aumenta la complejidad de la seguridad de las aplicaciones. Según el informe State of Application Strategy de F5, los encuestados indicaron que más de un tercio (el 40 %) de su cartera de aplicaciones está compuesto por aplicaciones modernas (incluidas las aplicaciones móviles y las que utilizan microservicios), pero casi todos afirmaron que también siguen utilizando aplicaciones tradicionales. «Como resultado, una amplia mayoría de las organizaciones (el 85 %) se enfrenta al reto de gestionar y proteger tanto las aplicaciones modernas como las tradicionales, a menudo en diversos entornos de alojamiento».
Estos entornos de aplicaciones complejos e híbridos resultan sumamente atractivos para los actores maliciosos, que siguen perfeccionando sus técnicas para sortear las defensas de seguridad. La seguridad de las aplicaciones debe ser una actividad continua durante todas las fases de diseño, desarrollo e implementación. Las prácticas recomendadas, las pruebas y las tecnologías de seguridad de las aplicaciones son esenciales para identificar posibles vulnerabilidades antes de que los atacantes puedan aprovecharlas para infiltrarse en las redes y poner en riesgo los datos. Dada la complejidad de las cadenas de suministro de software y la proliferación del software de código abierto, se presta cada vez más atención a la lista de materiales de software (SBOM) y a la necesidad de reforzar los procesos de automatización que pueden introducir riesgos.
Riesgos habituales de seguridad de las aplicaciones y sus implicaciones
Amenazas comunes para la seguridad de las aplicaciones incluyen las siguientes:
- Ataques de inyección. Los fallos de inyección se producen cuando se insertan datos no fiables en lenguajes de comandos o de consulta, lo que provoca la ejecución involuntaria de comandos maliciosos. Esto incluye ataques de inyección SQL, NoSQL, del sistema operativo y LDAP.
- Diseño inseguro. Esta es una categoría amplia que engloba distintas debilidades, como la ausencia o ineficacia de controles de seguridad y los fallos arquitectónicos. Estos fallos están relacionados con el diseño de la aplicación y requieren un mayor uso del modelado de amenazas, de patrones y principios de diseño seguro y de arquitecturas de referencia.
- Configuraciones de seguridad incorrectas. La falta de refuerzo de la seguridad en los frameworks, plataformas y servidores de aplicaciones web, o en los controles de seguridad, puede dar lugar a accesos no autorizados, a la exposición de información confidencial o a otras vulnerabilidades de seguridad.
- Controles de acceso deficientes. Una aplicación insuficiente de los controles de acceso y autorización puede permitir que los atacantes accedan a funcionalidades o datos no autorizados eludiendo controles, manipulando parámetros o actuando fuera de los permisos que tienen asignados.
- Fallos criptográficos. La protección inadecuada de datos sensibles, como números de tarjetas de crédito, información de identificación personal (PII) o historiales médicos, se produce cuando los datos no están debidamente protegidos durante su transmisión y almacenamiento. Los fallos criptográficos pueden provocar filtraciones de datos, accesos no autorizados a información confidencial e incumplimientos de normativas de privacidad de datos, como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE, y de estándares financieros como el Estándar de Seguridad de Datos para la Industria de Tarjetas de Pago (PCI DSS).
Las consecuencias de estos riesgos para la seguridad de las aplicaciones pueden incluir pérdidas económicas debido a filtraciones de datos, repercusiones legales y normativas, y daños a la reputación de la marca y a la confianza de los clientes.
Los cinco tipos de seguridad de las aplicaciones
Los siguientes cinco tipos de medidas de seguridad de las aplicaciones son fundamentales para establecer una estrategia sólida de seguridad de las aplicaciones y protegerlas frente a una amplia variedad de ataques y vulnerabilidades en este ámbito.
- Controles de autenticación y autorización. La autenticación verifica la identidad de los usuarios o sistemas que acceden a una aplicación y garantiza que solo las entidades autorizadas puedan acceder a recursos confidenciales mediante métodos como contraseñas, autenticación multifactor (MFA) y datos biométricos. La autorización, por su parte, determina a qué acciones o recursos puede acceder un usuario una vez autenticado, aplicando los permisos y controles de acceso adecuados.
- Validación de entradas y codificación de salidas. La validación de entradas garantiza que los datos proporcionados por el usuario se validen, se depuren y se comprueben adecuadamente para detectar posibles contenidos maliciosos antes de procesarlos. Esto evita ataques de inyección, como la inyección SQL o el scripting entre sitios (XSS). La codificación de salidas garantiza que los datos se codifiquen correctamente al mostrarlos a los usuarios, lo que evita el XSS y otras vulnerabilidades relacionadas con las salidas.
- Gestión de sesiones. La gestión de sesiones consiste en administrar de forma segura las sesiones de los usuarios y mantener el estado de su interacción con la aplicación. Incluye la generación de identificadores de sesión seguros, la aplicación de tiempos de espera de sesión, la protección de los datos de sesión frente a manipulaciones y la prevención de ataques de fijación o secuestro de sesiones.
- Criptografía. La criptografía consiste en utilizar algoritmos y protocolos criptográficos para proteger datos confidenciales. Incluye el cifrado de datos en reposo y en tránsito, la gestión segura de claves, el uso de funciones hash para almacenar contraseñas, las firmas digitales para garantizar la integridad y autenticidad de los datos, y protocolos de comunicación seguros como SSL/TLS.
- Gestión de errores y registro. Una gestión eficaz de los errores ayuda a evitar filtraciones de información que podrían ser de utilidad para los atacantes. El registro y la supervisión de eventos relevantes para la seguridad, como los intentos fallidos de autenticación o las actividades sospechosas, son fundamentales para detectar incidentes de seguridad y responder ante ellos. Unos registros correctamente implementados pueden facilitar las investigaciones forenses y ayudar a identificar brechas de seguridad.
Mejores prácticas para la seguridad de las aplicaciones
Implementar y seguir las mejores prácticas de seguridad de las aplicaciones ayuda a sentar unas bases sólidas para establecer controles de seguridad eficaces. Es importante integrar las consideraciones de seguridad en todo el ciclo de vida del desarrollo de software, así como reevaluar y mejorar continuamente las medidas de seguridad a medida que surgen nuevas amenazas y vulnerabilidades.
Entre las principales prácticas recomendadas para garantizar una seguridad eficaz de las aplicaciones se incluyen:
- Realizar una evaluación exhaustiva de las amenazas para identificar los posibles riesgos y vulnerabilidades específicos de sus aplicaciones. Esto incluye analizar la arquitectura de la aplicación, sus dependencias y los posibles vectores de ataque.
- Garantizar que los componentes de las aplicaciones, los servidores, los frameworks y las plataformas estén configurados de forma segura. Siga las prácticas recomendadas de seguridad y las directrices de refuerzo proporcionadas por los proveedores. Esto incluye deshabilitar los servicios innecesarios, gestionar las credenciales de forma segura y asegurarse de que todos los componentes estén actualizados con las últimas versiones disponibles.
- Desplazar la seguridad a fases más tempranas mediante la incorporación de consideraciones de seguridad desde las primeras etapas del ciclo de vida del desarrollo de software. Integre prácticas de seguridad, como la programación segura, el modelado de amenazas y las pruebas de seguridad, desde la fase inicial de diseño para garantizar que las posibles vulnerabilidades se aborden de forma proactiva.
- Implementación de mecanismos de autenticación robustos, como contraseñas seguras, autenticación multifactor (MFA) o autenticación biométrica para verificar la identidad de los usuarios. Aplique controles de autorización adecuados para garantizar que los usuarios dispongan de los privilegios de acceso correspondientes, limitar el acceso a recursos y funciones sensibles, y evitar la propagación lateral y la escalada de privilegios.
- Desarrollar un enfoque basado en el riesgo para priorizar las medidas correctivas. Céntrese primero en abordar las vulnerabilidades de alto riesgo, en función de su posible impacto y facilidad de explotación. Establezca un proceso claro para corregirlas a tiempo.
- Implementación de mecanismos sólidos de supervisión y registro para detectar y responder eficazmente a los incidentes de seguridad. Supervise las actividades sospechosas, los intentos de inicio de sesión fallidos y los comportamientos anómalos. Mantenga registros de auditoría que faciliten la investigación y la respuesta ante incidentes.
Garantizar la seguridad de las aplicaciones
La seguridad de las aplicaciones es un proceso continuo que requiere un enfoque multicapa para garantizar una protección integral. Utilice la siguiente lista de comprobación para reevaluar y actualizar periódicamente las prácticas de seguridad y contribuir así a que sus aplicaciones sigan siendo resistentes frente a unos riesgos de seguridad en constante evolución.
- Realice evaluaciones de seguridad y revisiones de código exhaustivas. Lleve a cabo evaluaciones de seguridad integrales para identificar posibles vulnerabilidades y puntos débiles en sus aplicaciones. Esto incluye el uso de herramientas automatizadas para detectar vulnerabilidades comunes y de análisis dinámico de código para descubrir fallos de seguridad.
- Implemente prácticas y marcos de programación segura. Adopte prácticas de programación segura desde el principio, incluido el uso de estándares de programación reconocidos en el sector, así como marcos y bibliotecas de programación segura que se hayan sometido a rigurosas pruebas de seguridad y que cuenten con el mantenimiento activo de la comunidad de desarrolladores.
- Actualice y aplique parches a las aplicaciones con regularidad. Proteja los componentes de terceros y actualice y aplique parches periódicamente a las bibliotecas, los frameworks y las dependencias utilizados en la aplicación para mitigar las vulnerabilidades conocidas.
- Realice pruebas de vulnerabilidades y de penetración. Realice periódicamente pruebas de vulnerabilidades mediante herramientas de análisis automatizadas para identificar posibles vulnerabilidades en la aplicación, incluidas las pruebas dinámicas de seguridad de aplicaciones (DAST). Realice pruebas de penetración que simulen ataques reales para evaluar la postura de seguridad de la aplicación y detectar cualquier punto débil que las herramientas automatizadas puedan haber pasado por alto. Estos hallazgos pueden incorporarse a las políticas de seguridad del cortafuegos de aplicaciones web para proporcionar una medida provisional crítica contra la explotación de vulnerabilidades.
- Forme a los desarrolladores y fomente una mentalidad que priorice la seguridad. Ofrezca a los desarrolladores programas de formación y concienciación sobre seguridad para mejorar su comprensión de las vulnerabilidades habituales y las prácticas de programación segura. Destaque la importancia de integrar la seguridad en todo el proceso de desarrollo y anime a los desarrolladores a dar prioridad a las cuestiones de seguridad.
Pruebas de seguridad de aplicaciones
Las pruebas de seguridad de las aplicaciones desempeñan un papel fundamental a la hora de detectar e identificar vulnerabilidades, puntos débiles y fallos antes de que los atacantes puedan aprovecharlos.
Las pruebas estáticas de seguridad de aplicaciones (SAST) analizan el código fuente, el código de bytes o el código binario de una aplicación para identificar vulnerabilidades y puntos débiles de seguridad. Suelen realizarse durante la fase de desarrollo, y las herramientas SAST utilizan una combinación de técnicas de coincidencia de patrones, análisis de código y reglas para identificar vulnerabilidades comunes y errores de programación.
Las pruebas dinámicas de seguridad de aplicaciones (DAST) se centran en identificar vulnerabilidades y puntos débiles en una aplicación web en tiempo real mientras esta se está ejecutando. Con DAST, se utilizan escáneres o herramientas de seguridad para interactuar con la aplicación mediante el envío de diversas solicitudes y entradas con el fin de identificar vulnerabilidades.
Las pruebas de penetración consisten en evaluar activamente la seguridad de una aplicación mediante la simulación de ataques reales. En estas pruebas, profesionales de la seguridad cualificados intentan explotar las vulnerabilidades de la aplicación para determinar su resistencia frente a distintos vectores de ataque.
Las organizaciones suelen combinar estos métodos de prueba para realizar una evaluación exhaustiva de la seguridad de las aplicaciones. Las herramientas de modelado de amenazas, como STRIDE y DREAD, también pueden ofrecer directrices útiles para aplicar estas técnicas de gestión de riesgos.
La importancia de la programación segura y la gestión de vulnerabilidades
La programación segura constituye la base para crear aplicaciones de software resilientes y seguras. Implica seguir estándares de programación, buenas prácticas y directrices consolidados para minimizar el riesgo de introducir fallos de seguridad y vulnerabilidades comunes durante el proceso de desarrollo, como ataques de inyección, desbordamientos de búfer o referencias directas a objetos no seguras. Los desarrolladores deben mantenerse al día sobre las medidas de seguridad más recientes y protegerse frente a las amenazas emergentes reduciendo la superficie de ataque de la aplicación.
La gestión de vulnerabilidades también desempeña un papel fundamental en la identificación y corrección de fallos de seguridad en las aplicaciones mediante el uso de herramientas automatizadas o técnicas manuales para detectar posibles vulnerabilidades, errores de configuración y puntos débiles en el código, las bibliotecas o las dependencias de la aplicación. Una vez identificadas, las vulnerabilidades pueden priorizarse en función de su gravedad, facilidad de explotación e impacto potencial. Esto permite a las organizaciones centrar sus recursos y esfuerzos en corregir las vulnerabilidades de alto riesgo que suponen la mayor amenaza para la seguridad de la aplicación.
La codificación segura y la gestión de vulnerabilidades son procesos continuos que deben integrarse en el ciclo de vida del desarrollo para proporcionar protección de la seguridad de las aplicaciones y una aplicación coherente de las políticas en todas las nubes y arquitecturas.
Análisis de los controles de seguridad de las aplicaciones
Los controles de seguridad de las aplicaciones son fundamentales para protegerlas y salvaguardar los datos confidenciales. Entre ellos se incluyen los controles de autenticación, que garantizan que los usuarios o sistemas que intentan acceder a una aplicación sean verificados y autorizados. Los mecanismos de autenticación robustos, como las contraseñas, la autenticación multifactor (MFA) o la autenticación biométrica, validan la identidad de los usuarios y protegen frente al acceso no autorizado.
Los controles de acceso también ayudan a proteger las aplicaciones al restringir los permisos de los usuarios y determinar a qué acciones o recursos pueden acceder dentro de una aplicación en función de sus roles, privilegios o atributos.
Los controles de seguridad de las aplicaciones también incluyen algoritmos de cifrado robustos y prácticas seguras de gestión de claves para ayudar a impedir el acceso no autorizado a información confidencial, incluso si los datos se ven comprometidos.
Además, los mecanismos de auditoría y registro mejoran la seguridad de las aplicaciones al registrar eventos y actividades relevantes para la seguridad dentro de la aplicación, como las acciones de los usuarios, los intentos fallidos de inicio de sesión, los cambios en el control de acceso y los eventos críticos del sistema. Mantener registros y realizar auditorías facilita la supervisión y el análisis forense, y puede ayudar a detectar incidentes de seguridad o infracciones de las políticas.
Seguridad de las aplicaciones en la nube
A medida que las organizaciones aprovechan las capacidades de varios proveedores de servicios en la nube y los recursos de computación en el borde, la naturaleza cada vez más distribuida del diseño de aplicaciones hace que garantizar su seguridad sea una tarea mucho más compleja.
Los entornos de nube distribuida suelen estar compuestos por aplicaciones modernas basadas en microservicios, diseñadas para ser modulares, escalables y estar interconectadas. Esta arquitectura ofrece numerosas ventajas, pero también introduce nuevos riesgos de seguridad. Cada microservicio representa una posible superficie de ataque y una vía para la propagación lateral, por lo que se requieren medidas de seguridad especializadas.
Para lograr una seguridad integral en entornos de aplicaciones distribuidas, las organizaciones deben complementar los firewalls de red tradicionales con soluciones de seguridad para aplicaciones y API. Aunque los firewalls de red son muy eficaces a la hora de aplicar políticas de red e inspeccionar el tráfico en las capas inferiores de la pila de red, no resultan eficaces para detectar y mitigar amenazas en la capa de aplicación, como los ataques de scripts entre sitios (XSS), la inyección de código SQL y el uso indebido de API.
A medida que las organizaciones adoptan entornos de aplicaciones distribuidas en infraestructuras multinube y perimetrales, la necesidad de contar con medidas de seguridad sólidas en todas las capas se vuelve cada vez más crítica. Al integrar soluciones de seguridad para aplicaciones y API junto con las medidas tradicionales de seguridad de red, las organizaciones pueden garantizar una protección integral para sus aplicaciones modernas multinube y perimetrales.
Seguridad de las aplicaciones móviles
Proteger las aplicaciones móviles plantea retos únicos debido a las características específicas y los entornos operativos de los dispositivos móviles. Las aplicaciones móviles utilizan patrones arquitectónicos distintos a los de las aplicaciones web y deben ejecutarse en una amplia variedad de dispositivos con diferentes sistemas operativos, versiones y capacidades de hardware. Esta diversidad aumenta la complejidad de garantizar una seguridad coherente en las distintas plataformas, lo que dificulta abordar las vulnerabilidades y aplicar controles de seguridad de manera uniforme.
Además, los sistemas operativos móviles como iOS y Android limitan el grado de control que los desarrolladores de aplicaciones tienen sobre el sistema subyacente, lo que puede afectar a la implementación de determinadas medidas de seguridad. Asimismo, los dispositivos móviles gestionan una gran cantidad de datos personales y sensibles, como la ubicación, los contactos y las comunicaciones personales. El riesgo de filtración de datos a través de canales de comunicación no seguros, sistemas de almacenamiento sin protección o un cifrado de datos inadecuado constituye una preocupación importante para los diseñadores de aplicaciones móviles.
Las prácticas de almacenamiento seguro de datos, como el cifrado, la gestión segura de claves y la manipulación segura de archivos, son fundamentales para evitar filtraciones de datos en caso de pérdida, robo o vulneración del dispositivo, al igual que la aplicación de medidas como la ofuscación del código y las técnicas contra la manipulación. Las pruebas y evaluaciones periódicas de seguridad, las soluciones de gestión de dispositivos móviles (MDM) y la formación de los usuarios también son componentes esenciales de una estrategia sólida de seguridad para aplicaciones móviles.
También es imprescindible evitar la manipulación del lado del cliente, ya que los actores maliciosos pueden instalar malware o registradores de pulsaciones para extraer datos sin que los usuarios lo sepan.
Seguridad de las aplicaciones web
Una sólida seguridad de las aplicaciones web es fundamental por múltiples razones. Con la creciente digitalización de los servicios, cada vez se almacenan y procesan más datos confidenciales en línea mediante aplicaciones web. La seguridad de las aplicaciones web ayuda a proteger estos datos frente al acceso no autorizado, la vulneración y el robo.
Además, las aplicaciones web son fundamentales para las operaciones empresariales de muchas organizaciones, y cualquier interrupción o vulneración puede afectar significativamente a su disponibilidad y fiabilidad. La seguridad de las aplicaciones web ayuda a garantizar la protección de los servicios digitales que generan ingresos y contribuyen a la satisfacción del cliente, pese al creciente riesgo de ciberataques y otros tipos de explotación de vulnerabilidades.
Muchos sectores también están sujetos a normativas estrictas en materia de privacidad y seguridad de los datos. Al implementar medidas sólidas de seguridad para las aplicaciones web, las empresas pueden garantizar el cumplimiento de estas normativas.
Entre las vulnerabilidades habituales de las aplicaciones web se incluyen los ataques de inyección SQL y los ataques de secuencias de comandos entre sitios (XSS). Estas vulnerabilidades permiten a los atacantes acceder sin autorización a áreas sensibles de la aplicación o a la infraestructura subyacente del servidor, lo que les permite extraer datos confidenciales o credenciales de inicio de sesión, manipular el comportamiento de la aplicación o escalar privilegios para hacerse con el control de esta. Los ataques automatizados, como el relleno de credenciales y los ataques de fuerza bruta, también suelen dirigirse contra las aplicaciones web.
Para mitigar los riesgos asociados a estos ataques, las organizaciones deben aplicar prácticas de codificación segura, validar las entradas, codificar las salidas y seguir las mejores prácticas de seguridad.
También es importante realizar pruebas de seguridad periódicas, incluidas pruebas DAST, SAST y de penetración. Asimismo, se necesitan soluciones de gestión de bots que puedan evitar la apropiación de cuentas (ATO) y el fraude en procesos críticos de la lógica de negocio, como el inicio de sesión, la creación de cuentas, el restablecimiento de contraseñas, el carrito de la compra y las transferencias de dinero.
La seguridad de las aplicaciones en un panorama cambiante
Los nuevos avances y tendencias tecnológicos siguen evolucionando, lo que obliga a las organizaciones a adaptar sus medidas de seguridad de las aplicaciones a medida que sus clientes dependen cada vez más de las experiencias digitales para trabajar, realizar operaciones bancarias, comprar, acceder a servicios sanitarios, viajar y disfrutar del ocio. A continuación, se presentan algunas tendencias y retos destacados en materia de seguridad de las aplicaciones.
- Seguridad de las aplicaciones nativas de la nube. Con la adopción generalizada de la computación en la nube, las organizaciones están desarrollando e implementando aplicaciones nativas de la nube creadas mediante una arquitectura de microservicios y contenedores. Para garantizar una estrategia de seguridad integral en entornos que pueden incluir varias ubicaciones y proveedores de servicios en la nube, es fundamental coordinar las pruebas de seguridad de las aplicaciones durante todo el proceso de desarrollo y abarcar todos los niveles de seguridad, incluidos el código, las dependencias y las configuraciones de la nube.
- Seguridad de las API. A medida que las organizaciones exponen cada vez más API para su integración con terceros, proteger estas interfaces se vuelve fundamental. Las aplicaciones modernas suelen depender de varias API, lo que aumenta la complejidad de proteger todo el ecosistema de API. Cada API puede tener distintos requisitos de seguridad, métodos de autenticación y controles de acceso, lo que dificulta mantener una estrategia de seguridad coherente e integral. Los retos de la seguridad de las API incluyen la protección frente a ataques como la inyección y la autenticación y autorización inadecuadas, así como garantizar la privacidad y la integridad de los datos.
- Seguridad de las aplicaciones en entornos multinube distribuidos. Muchas organizaciones se enfrentan al reto de una superficie de ataque en expansión que abarca arquitecturas de aplicaciones tradicionales y modernas, así como múltiples nubes, centros de datos locales y ubicaciones en el extremo. Gestionar y aplicar políticas de seguridad coherentes para aplicaciones y servicios digitales en implementaciones distribuidas es una tarea sumamente compleja. Sin embargo, mediante el uso de un conjunto coherente de soluciones multinube de seguridad y entrega de aplicaciones en todas sus carteras de aplicaciones y API, las organizaciones pueden reforzar la seguridad, mejorar el rendimiento y la resiliencia, y unificar las políticas en entornos locales, multinube y en el extremo.
¿Cómo gestiona F5 la seguridad de las aplicaciones?
La seguridad de las aplicaciones abarca una amplia variedad de herramientas y metodologías, pero todas persiguen el mismo objetivo: identificar puntos débiles y vulnerabilidades y corregirlos antes de que los atacantes puedan aprovecharlos.
En F5, entendemos que la seguridad de las aplicaciones consiste en crear un mundo digital más seguro, y nuestras soluciones de seguridad de aplicaciones y API reducen la complejidad operativa de los entornos híbridos y multinube al consolidar la protección de las aplicaciones y los servicios digitales y aplicar las políticas de seguridad de forma coherente.
Esto significa que las organizaciones pueden conectarse de forma segura entre distintas ubicaciones dentro de un mismo proveedor de servicios en la nube o entre diferentes proveedores, así como conectar y proteger de forma nativa servicios digitales distribuidos, lo que ofrece a los usuarios finales una seguridad, disponibilidad y rendimiento superiores, al tiempo que reduce la complejidad operativa.
F5 ofrece un conjunto integral de soluciones de seguridad que proporcionan una protección sólida para las aplicaciones, las API y los servicios digitales que estas sustentan. Nuestras soluciones de seguridad funcionan sin más, tanto para aplicaciones heredadas como modernas, en centros de datos, en la nube, en el extremo de la red, en la arquitectura que tiene actualmente y en las que respaldarán a su organización en los próximos años.

