El ancho de banda mide la capacidad de transmisión de datos de una conexión de red y representa la rapidez con la que se pueden enviar datos de un punto a otro. Aunque suele ser barato y abundante, añadir más ancho de banda ofrece beneficios cada vez menores como solución a los problemas de rendimiento de las redes y las aplicaciones. La optimización de los datos y el uso de tecnologías como la aceleración WAN pueden contribuir en mayor medida a mejorar el rendimiento y reducir la latencia en las redes existentes.