El término «Cloud OS» (sistema operativo en la nube) suele tener dos significados. En primer lugar, puede referirse a plataformas de software de gestión de la nube que orquestan recursos de computación en la nube, gestionan el aprovisionamiento (la asignación de recursos para máquinas virtuales) y permiten administrar el funcionamiento de las infraestructuras en la nube; algunos ejemplos son OpenStack, Windows Azure y VMware vCloud. En segundo lugar, puede aludir a sistemas operativos cliente diseñados específicamente para acceder a la nube, como Chrome OS de Google. Sin embargo, el término se asocia más habitualmente con el primer significado.

Tradicionalmente, un sistema operativo (SO) se encarga de asignar y gestionar los recursos de hardware de un único ordenador —incluidos la CPU, la memoria y las interfaces de entrada/salida— para garantizar el correcto funcionamiento general del sistema. Desde el punto de vista de las aplicaciones, el SO abstrae los detalles del hardware subyacente, lo que permite utilizar el software sin necesidad de tener conocimientos exhaustivos sobre el hardware. Al trasladar este concepto al contexto más amplio de la computación en la nube, surge el concepto de sistema operativo en la nube (Cloud OS).

El término «sistema operativo en la nube» (Cloud OS) comenzó a aparecer en los medios en torno a 2013. Anteriormente, se conocía generalmente por otros términos, como «software de plataforma IaaS». Un ejemplo destacado fue el anuncio de Microsoft en enero de 2013, cuando denominó «Cloud OS» a una combinación de Windows Server y Windows Azure. Del mismo modo, en junio de 2013, HP anunció «HP Cloud OS», una integración basada en OpenStack y tecnologías de HP.