La gestión del tráfico de red, también conocida como gestión del tráfico de aplicaciones, hace referencia a una metodología de la que F5 fue pionera para interceptar, inspeccionar y traducir el tráfico de red, dirigiéndolo al recurso óptimo en función de políticas empresariales específicas. Esto permite a los administradores de red aplicar estándares de disponibilidad, escalabilidad, seguridad y rendimiento a cualquier aplicación basada en IP, lo que aumenta significativamente el rendimiento general de las aplicaciones.

Los balanceadores de carga de red son un componente clave de las estrategias de gestión del tráfico de red, ya que desempeñan un papel importante en la distribución del tráfico de red entrante entre múltiples redes de área local y extensa, de modo que se puedan gestionar grandes volúmenes de solicitudes de usuarios maximizando el rendimiento y la fiabilidad.

Una red de gran tamaño suele construirse conectando varias redes más pequeñas. Una red puede ser tan pequeña como dos ordenadores en una vivienda o tan grande como Internet. Cuando los ordenadores, servidores o dispositivos de una red están próximos entre sí, por ejemplo, dentro de una misma oficina o vivienda, la red se denomina red de área local (LAN). Al conectar varias LAN, normalmente a través de una zona geográfica más amplia, se obtiene una red de área extensa (WAN). La propia Internet puede considerarse una WAN que agrupa muchas WAN más pequeñas.

Para gestionar grandes volúmenes de tráfico en sus sitios web, las empresas suelen colocar un balanceador de carga delante de un grupo de servidores conectados a la misma LAN y que ejecutan las mismas aplicaciones (lo que a veces se denomina granja de servidores). Para lograr una redundancia aún mayor, una empresa puede distribuir las solicitudes entre servidores de varias LAN agrupadas en una WAN. Uno de los objetivos del balanceo de carga es maximizar la fiabilidad de las aplicaciones eliminando los puntos únicos de fallo. El uso de balanceadores de carga de red para distribuir la carga entre servidores de varias LAN o incluso de varias WAN garantiza que, aunque fallen todos los servidores de una LAN (o una partición de red aísle la LAN), los usuarios no sufran interrupciones, ya que el tráfico se redirige a LAN accesibles cuyos servidores siguen operativos.

Un tipo habitual de balanceador de carga de red es un balanceador de carga global de servidores (GSLB), que distribuye las solicitudes de los usuarios entre varios grupos de servidores ubicados en distintas zonas geográficas. Los usuarios obtienen respuestas rápidas a sus solicitudes porque los servidores están cerca (ya sea geográficamente o en términos de saltos de red), y las empresas pueden confiar en la alta disponibilidad de sus sitios web, salvo en los casos más extremos de fallos de red y de los servidores.

Entre los productos de F5 compatibles con las estrategias de gestión del tráfico de red se incluye la familia de productos F5 BIG-IP®, que filtra y dirige el tráfico IP y de red a la aplicación o al servicio web más adecuado en función de las cabeceras y las cargas útiles de los paquetes. El resultado es un ahorro de costes considerable y una mejora drástica de la eficiencia operativa.

Además, F5 NGINX Plus y NGINX son soluciones de balanceo de carga líderes en su categoría que utilizan sitios web con mucho tráfico, como Dropbox, Netflix y Zynga. Como balanceador de carga de software, NGINX Plus es considerablemente más económico que las soluciones de hardware con prestaciones similares. Sus sofisticados algoritmos de balanceo de carga, las comprobaciones del estado de los servidores y otras funciones lo convierten en una opción ideal para distribuir el tráfico de red entre un grupo de servidores.