Nube pública
Una nube pública hace referencia a servicios en la nube gestionados por proveedores de servicios en la nube y puestos a disposición del público general. Algunos ejemplos son Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure.
Las nubes públicas ofrecen la ventaja de que las organizaciones usuarias no necesitan disponer de su propio hardware. Además, el proveedor de servicios en la nube se encarga de las operaciones, lo que permite a las organizaciones ahorrar en la inversión inicial y el tiempo de configuración, al tiempo que reduce la carga operativa. Sin embargo, dado que las nubes públicas suelen utilizar un modelo de precios de pago por uso, el coste total puede aumentar al gestionar cargas de trabajo de alta intensidad. Asimismo, confiar la gestión de información sensible a un proveedor de servicios en la nube puede plantear problemas de seguridad en algunos casos.
En cambio, una nube creada y gestionada por la propia organización usuaria se denomina nube privada. El centro de datos utilizado para este fin puede ser propiedad de la organización o estar alquilado a un proveedor de centros de datos. Aunque las organizaciones usuarias son responsables de crear y gestionar el sistema de nube privada, lo que conlleva una mayor inversión inicial, plazos de implementación más largos y una mayor carga operativa, las nubes privadas ofrecen la ventaja de facilitar la gestión de la seguridad. Además, son necesarias cuando se trabaja con software que no está diseñado para utilizarse en plataformas de nube pública.
Recientemente, ha ido ganando popularidad un enfoque de nube híbrida que combina estos dos tipos de nube. Este enfoque busca optimizar los sistemas aprovechando las ventajas de ambos tipos. Por ejemplo, las aplicaciones con grandes fluctuaciones en la carga de trabajo pueden ejecutarse en una nube pública, mientras que aquellas con cargas estables pueden hacerlo en una nube privada, optimizando así los costes totales. Del mismo modo, las aplicaciones web destinadas al uso externo pueden alojarse en una nube pública, mientras que las que gestionan información confidencial pueden mantenerse en una nube privada.

